MIGUEL ÁNGEL BALAGUER, empresario ganadero de La Ginebrosa y vicepresidente de la Asociación Empresarial Mezquín Bajo Aragón durante más de veinte años.

En La Ginebrosa, un pequeño municipio de menos de doscientos habitantes, el nombre de
Miguel Ángel Balaguer está estrechamente ligado al desarrollo económico, social y político de la localidad. Empresario ganadero, fue copropietario del supermercado de la localidad, alcalde durante dos legislaturas y figura clave en la Asociación Empresarial Mezquín Bajo Aragón, donde ha ejercido más de veinte años como vicepresidente y actualmente desempeña el cargo de tesorero. Miguel representa el perfil de quien entiende el medio rural desde dentro, con implicación, constancia y vocación de servicio.
Texto: Raquel Lop
Foto: Miguel Balaguer
Una vida ligada al tejido empresarial
Tras más de dos décadas como vicepresidente de la Asociación Empresarial del Bajo Aragón, ahora como tesorero, ¿qué balance hace de la evolución empresarial en la comarca?
La verdad es que no era consciente de que llevaba dos décadas como vicepresidente; te das cuenta de cómo pasa el tiempo. Echando la vista atrás, aunque parece que todo sigue igual, ves que no es así. Si bien es cierto que la mayor parte de las empresas de la Asociación pertenecen al sector primario, igual que hace veinte años, ahora hay mucha más variedad de tipos de empresas en la zona. Todas han sufrido una gran evolución en estos años: de ser pequeñas empresas familiares y con poca digitalización a empresas de un tamaño mayor y con mayor digitalización. Cuando entré en la Asociación, por ejemplo, el tema de internet, comercio online o trabajar en la nube se empezaba a escuchar, pero era casi una rareza. Estaba Ricardo Lop, que era presidente entonces, que nos contaba cómo funcionaba su empresa Aceros de Hispania, y lo veíamos casi como algo puntual y anecdótico; yo no podía imaginar la evolución que ha habido en el tema del comercio online. A día de hoy si tienes una empresa y deseas vender tus productos, es casi imprescindible el poder ofrecerlos online, siendo positivos, creo que la digitalización y el comercio online para las zonas poco pobladas es una gran herramienta, ya que te iguala a cualquier comercio de una gran ciudad. Te permite tener un escaparate por el que puedes mostrarte a todo el mundo sin necesidad de estar en la calle Preciados de Madrid.
Pero, por otro lado, no podemos olvidarnos de los problemas que también tenemos: nuestros pueblos poco a poco van perdiendo población, hay empresas que cierran por que no hay relevo generacional y algo extraño, pero que está pasando, que es el problema de la vivienda, gente que quiere dejar la ciudad y apostar por vivir en nuestros pueblos, pero que no encuentran casa donde alojarse. Si paseas por cualquiera de nuestras localidades encuentras muchas viviendas vacías, pero si intentas alquilar alguna, te das cuenta que no hay ninguna… Creo que desde todas las administraciones se debería intentar solucionar este problema, quizá una posible solución sería que desde los ayuntamientos se hiciera de intermediario entre arrendatarios y arrendadores. La mayoría de los propietarios no quieren alquilar por el miedo a los impagos, el miedo a cómo dejaran la vivienda, etcétera. Si los ayuntamientos o las administraciones garantizaran que estos problemas no te fueran a afectar es muy probable que se ampliara la oferta de viviendas en nuestros pueblos, pero ¡es mi opinión!
¿Qué le ha llevado a mantener ese compromiso durante tantos años?
Repito, no creía que llevara tantos años… Cuando crees que tu trabajo sirve para intentar que las cosas vayan un poco mejor, pues, la verdad, no ha sido un problema el estar tantos años. Y, si con el resto de compañeros de junta hay buena sintonía, todo es mucho más sencillo. Hay que tener en cuenta que si queremos que nuestros pueblos sigan vivos y avanzando, debemos implicarnos los que vivimos en ellos. Y si algo ha caracterizado a nuestra Asociación empresarial siempre, es la lucha por defender a las empresas de la zona e intentar mejorar la competitividad de las mismas.
Pero todo esto no quita que, como todo en esta vida, hay que dejar paso a nuevas ideas y nuevas formas de ver las cosas, por lo que creo que es el momento de dar un paso al lado y que entre un nuevo miembro en la junta.
Emprender y resistir en el medio rural
Usted compagina esta labor con su actividad como empresario ganadero. ¿Cómo es el trabajo en una granja de conejos y cómo es el sector cunícola?
Todos los que tenemos nuestra propia empresa sabemos que nuestro trabajo no es de 8 a 15 y hasta el día siguiente no debes preocuparte de nada. Cuando trabajas en el sector primario creo que todavía es más, ya que aquí no existen fines de semana, puentes, ni nada por el estilo; aunque sí que es cierto que poco a poco todos buscamos nuestras fórmulas para poder “desconectar”.
El sector cunícola es un poco diferente a la mayoría de las ganaderías, ya que aquí no es común la figura de la integración; aquí tú eres el dueño de las instalaciones, de los animales, de todo. Esto conlleva que no trabajas con la red de ninguna empresa exterior, todo depende de ti. Es un trabajo que requiere mucha dedicación y mucho control sanitario.
Hemos pasado temporadas complicadas, pero ahora estamos en un momento bastante estable. El consumo de carne de conejo hace años que está disminuyendo paulatinamente; esto produjo que la oferta y la demanda de carne se desequilibrara. Lo que conllevó que el precio de la carne bajara y el sector se resintió. Hubo bastantes cierres de explotaciones, sobre todo de gente que se jubilaba, pero por suerte esto es historia y el sector está de nuevo equilibrado. A día de hoy podemos mirar al futuro con optimismo; las previsiones a corto y medio plazo son buenas.
Tenemos que recordar que el sector primario es muy importante y es uno de los motores que mantiene la economía de nuestra zona. Debemos desterrar la imagen que tenemos de una explotación ganadera; no tiene nada ver una de hace veinte años con que es en la actualidad. Como ejemplo os puedo decir que este año, cuando hicimos la visita a las empresas que optaban al premio a la iniciativa empresarial y visitamos una granja avícola que optaba al premio, los miembros del jurado no imaginaban todos los controles sanitarios que debemos tener ni los niveles de control ambiental que aplicamos.
También fue copropietario de un supermercado en el municipio. ¿Qué papel juega este tipo de negocio en pueblos pequeños?
Realmente la tienda la llevaba nuestra madre, aunque al final era un negocio familiar y estábamos todos implicados. En nuestros pueblos es algo esencial el tener las necesidades básicas cubiertas: tienda, bar, panadería…, pero no es fácil. El tema de la tienda, que es el que más conozco, es complicado, ya que tenemos muy cerca grandes supermercados, por lo que es muy difícil competir. No solo debes tener un precio competitivo, sino también tener un surtido de productos para todos, y eso en una pequeña tienda no es fácil.
Debemos reivindicar el papel que cumplen este tipo de negocios en nuestros pueblos, debemos cuidarlos y mantenerlos porque es una parte esencial de los mismos, no solo como negocio sino como una necesidad básica y, por supuesto, como espacio de relación social.
Vocación pública y cercanía
Fue alcalde durante dos legislaturas. ¿Qué recuerdos le deja esa etapa?
Pues entré en el Ayuntamiento como en muchas cosas en esta vida: cuando crees que puedes aportar y te preocupa tu pueblo, debes dar un paso adelante.
Fue una experiencia muy enriquecedora y muy intensa. Lo bueno y malo a la vez es la cercanía que tienes con todos tus vecinos; sabes qué les preocupa y lo que les inquieta. Pero eres alcalde 24/7; no puedes desconectar en ningún momento y compatibilizar el cargo con tu trabajo a veces es complicado. Pero fue una experiencia gratificante y creo que todos deberíamos formar parte de nuestros Ayuntamientos en algún momento de nuestras vidas, ya que así ves las cosas desde otra perspectiva y te das cuenta que a veces no es todo tan fácil como parece.
Pero como experiencia es todo un máster en muchos aspectos de la vida, y guardo un gran recuerdo de esa época.
¿Cuáles son hoy los principales retos de La Ginebrosa?
Los principales retos que tiene Ginebrosa son comunes a los de todos los municipios de la zona: despoblación, vivienda, mantener todos los servicios, etcétera. Pero sin duda el más importante es la despoblación. Llevamos años escuchando que debemos actuar y hacer algo para evitarla, pero la cruda realidad es que no lo estamos consiguiendo. Todos debemos aportar nuestro grano de arena, desde apoyar a nuestros comercios a hacer una fiscalidad diferente para nuestras empresas. Si apostáramos decididamente por apoyar las zonas rurales y facilitáramos a la gente joven implantarse en el territorio, ese problema desaparecería, por eso es muy importante la labor que se hace desde ayuatamientos, comarcas y asociaciones como la nuestra.
Cultura, deporte y comunidad
Su implicación en actividades culturales y deportivas ha sido constante. ¿Por qué tienen importancia en la vida del pueblo?
Porque hacen pueblo. Las actividades culturales y deportivas fomentan la convivencia, atraen gente y mejoran la calidad de vida. En entornos rurales, son esenciales para mantener la cohesión social.
Mirando al futuro
¿Cómo ve el futuro del Bajo Aragón?
Debemos ser optimistas; no tenemos un camino fácil, pero debemos tener esperanza. Sabemos que tenemos dificultades, pero también oportunidades y debemos aprovecharlas. Poco a poco vemos que el sector turismo se va consolidando cada vez más en la zona, el sector primario es un referente a nivel autonómico, el sector servicios no deja de crecer… Todo esto no se consigue por que sí, es fruto del trabajo de muchos años de todos nosotros y debemos seguir así.
Sin olvidar que necesitamos que se nos apoye desde las instituciones, de nada sirve todo lo que hagamos si no hay una apuesta decidida por el mundo rural.
¿Qué mensaje lanzaría a quienes dudan en emprender en el medio rural?
El emprender siempre genera dudas, más todavía en el medio rural, pero merece la pena intentarlo. Debemos poner en valor las ventajas que tiene el emprender en el medio rural. ¿Cuánta gente puede presumir de trabajar al lado de casa? ¿Quién sale de casa y se encuentra en plena naturaleza? Olvidarse de los atascos de todos los días, la cercanía con todo el mundo. Y, por otro lado, si vemos los problemas que sufren las ciudades como la vivienda, el tráfico, la masificación… debemos ser optimistas. Hoy en día, gracias a Internet, puedes estar conectado con todo el mundo, incluso desde el pueblo más perdido de Teruel; es una ventaja que debemos explotar.
El futuro del medio rural depende de dos factores: de que apostemos por él y de que las instituciones también apuesten por él.
Aunque es un camino difícil vale la pena intentarlo, ya que la recompensa es muy gratificante.
Con una trayectoria marcada por el compromiso y la cercanía, Miguel Ángel Balaguer sigue siendo una de las voces que mejor representan la realidad y las aspiraciones del medio rural en el Bajo Aragón.